El 80% de los consumidores seguirá apostando por productos sostenibles

Los ciudadanos se consideran tan responsables de la sostenibilidad del planeta como empresas, organismos internacionales y gobiernos. Así lo corrobora el estudio La red del cambio: los consumidores frente al reto de la recuperación sostenible, realizado por Wallapop en colaboración con Ipsos, y que explora las preocupaciones medioambientales de los españoles antes y después de la pandemia, y las nuevas actitudes de consumo responsable.

Según datos del estudio, antes de la pandemia los españoles creían que la acción individual era fundamental y ya estaban poniendo en práctica cambios en sus hábitos de consumo para adoptar otros más sostenibles. Tras la COVID-19, esta tendencia se confirma. Ahora, un 87% de los españoles cree que puede influir en los cambios que vendrán y el 37% admite que intentará cambiar sus hábitos individualistas para pensar en colectivo. Las prioridades a largo plazo cambiarán y los ciudadanos se enfocarán en su comunidad más cercana.

En términos de consumo, el 80% seguirá buscando productos más respetuosos con el medio ambiente, dos tercios de los españoles están dispuestos a evitar productos nuevos, favoreciendo la reparación o comprando de segunda mano, y una mayoría (88%) declara que separar los residuos y reciclar ya son parte de su nueva rutina post coronavirus. Además, el 73% de los españoles cree que, a largo plazo, la crisis climática es tan importante como la de la COVID-19 y dos tercios apoya una “recuperación verde” para esta crisis.

Además del cambio climático, que encabeza el ranking de las preocupaciones, los consumidores también ven efectos directos en catástrofes naturales y mares contaminados (45%), niveles de polución de un aire cada vez más irrespirable (36%), y una sobreutilización de plásticos de difícil desaparición (36%). Más de la mitad piensa ser más responsable en sus hábitos de consumo en el futuro reduciendo plásticos, comprando con criterios sostenibles o intentando no acumular.

Estudios de Ipsos realizados tras la pandemia revelan también que el consumidor post-COVID priorizará el ahorro y estará más digitalizado, al menos en el corto plazo.  El 72% de ellos declara que antes de comprar algo, piensa si realmente lo necesita, y el 56% intenta alargar la vida útil del producto, reparando el que se estropea.