El Gobierno prepara una congelación de la parte regulada del recibo eléctrico de cara a 2019. La medida evitará por quinto año consecutivo que el 40% de la factura de un consumidor doméstico sufra cambios durante el próximo ejercicio, dejando su alza o descenso en función del mercado de generación eléctrica. Así se desprende de la Orden Ministerial por la que se establecen los peajes de acceso de energía eléctrica para 2019.

Este documento y su correspondiente memoria económica suponen la columna vertebral del sistema eléctrico nacional. Y no todo son buenas noticias para el sector. Por primera vez en cinco años, la propuesta de Orden remitida a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para su análisis reconoce un desequilibrio entre sus ingresos y sus costes de 453 millones de euros.Es el conocido como déficit de tarifa, que vuelve a emerger tras ser erradicado en la reforma eléctrica del año 2013.

El agujero es fruto tanto de una reducción de los ingresos del sistema como del aumento de sus costes. En primer lugar, el Ministerio de Transición Ecológica alude a una disminución de la recaudación por el trasvase masivo que prevé de consumidores hacia la tarifa de discriminación horaria, cuyo coste es inferior a la diurna al centrar el consumo eléctrico en las últimas horas de la tarde y las noches. El RDL 15/2018 aprobado en octubre para paliar la subida de la luz en el mercado mayorista incluía medidas para facilitar este movimiento como que las eléctricas informen a sus clientes domésticos de los ahorros que les supondría cambiarse a la tarifa nocturna.

Además, los ingresos se reducirán tras la rebaja de la fiscalidad eléctrica aprobada en el mismo decreto al suprimir durante seis meses el impuesto del 7% a la generación eléctrica y el céntimo verde al gas. Por otro lado, la propuesta de peajes estima que los costes del sistema eléctrico se elevarán hasta superar los 18.000 millones de euros.

Tras reconocer el nuevo déficit, el Gobierno también incluye en su propuesta la solución para cuadrar las cuentas del sistema y evitar una subida de los peajes al consumidor eléctrico. Esta maniobra consiste en sacar 455 millones de euros de la hucha de la tarifa creada durante los últimos cuatro años de superávit. De esta forma, el plan fulmina la mitad de los ahorros acumulados y equilibra los costes y los ingresos de 2019. «Se trata de una solución coyuntural para 2019 y que tiene por objeto evitar una subida de peajes en ese ejercicio», señala el ministerio. «El mantenimiento de los peajes vigentes tendrá efectos beneficiosos sobre la renta disponible de los hogares y la competitividad de la economía, evitándose efectos negativos sobre la inflación y los precios de los productos y servicios», se justifica el Gobierno.

La orden de peajes se ha realizado teniendo en cuenta que la exoneración del impuesto a la generación eléctrica que pagan los productores está vigente hasta marzo. Esto conllevará una subida de la luz en primavera ya que, en caso de prorrogarse, el impacto sobre el déficit del sector será aún mayor.

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