Historia de la lata

Historia de la lata

En 2020 la lata de bebidas comercial cumple 85 años.

Aunque desde principio del S. XX se intentó envasar bebidas en lata, la que se reconoce universalmente como primera bebida en lata comercial fue la cerveza Krueger, comercializada en 1935 por una cervecería de Newark (New Jersey, EEUU). La Asociación conserva en su colección histórica una lata original de 1935 con tapa cónica (cone top), uno de los primeros modelos de lata.

EL CIERRE, CLAVE DEL ÉXITO
A lo largo de la historia, dos variables han marcado el progreso tecnológico más que ninguna otra: el peso de la lata, y el sistema de cierre

Las primeras tapas planas, desde 1935, se abrían con un abrelatas, haciendo dos agujeros triangulares en la tapa.

Muchos años después muchos otros envases metálicos se seguirían abriendo con abrelatas, por ejemplo, los botes de leche condensada o las conservas de pescado o vegetales
El tapón corona (como el de las botellas) se alternó con la tapa plana original y se siguió utilizando varios años

El avance tecnológico más importante que transformó la lata de bebidas en un producto de gran consumo fue el desarrollo de la tapa de apertura fácil a mediados de los ’60. Conocida como easy tab o ring pull, fue rápidamente aceptada por los consumidores.

El diseño se debió a Ernie Fraze, un ingeniero de Dayton Reliable Tool Company, en colaboración con Alcoa.

De la anticipación que supuso este diseño da cuenta el que otros tipos de latas (como las de conservas) tardaron cerca de treinta años en utilizar las tapas de apertura fácil que hoy son el sistema normal de apertura
En España la cerveza en lata aparece en 1966.

Cervezas Cruz Blanca, establecida en Breda (Gerona), lanza al mercado una nueva marca denominada “Skol International Lager” bajo licencia de Ind. Coope Ltd.

El formato inicial es el de 33 cl, pero pronto se fabrican envases de 35 cl, 44 cl y, años más tarde, incluso de 32 cl.

A finales de los años `80 se lanzó la tapa stay on tab, que evitaba la pérdida de la lengüeta, con lo que se conseguían dos avances importantes: al no haber una lengüeta pequeña suelta se evitaban posibles incidentes al tragarla (tanto niños como pájaros u otros animales), y por otra parte era una cantidad de metal que permanecía con la lata y se podía reciclar fácilmente.

Es llamativo que más de cuarenta años más tarde todavía se esté discutiendo cómo hacer que las botellas de plástico retengan la tapa para mejorar su reciclado.
Las latas con forma, estrellas de los ’90.

La posibilidad de modificar la forma cilíndrica original supuso toda una serie de diseños espectaculares.

Uno de los más característicos y exitosos fue la lata en forma de barril.

Los últimos treinta años han visto la aparición de tantas innovaciones y desarrollos que sería imposible describirlos: nuevos tipos de tapa, impresión de calidad fotográfica, reducción espectacular de peso……siga las noticias y podrá completar la visión de un envase fascinante.