La luz V-16 entra en vigor el 1 de julio

Se llevan experimentando importantes vaivenes desde hace tiempo con la conocida como luz V-16, dispositivo evocado a sustituir a los triángulos de emergencia. Después de que surgiesen muchas dudas al respecto sobre si adquirirla o no, la DGT por fin sienta cátedra con la V-16: y es que esta entrará en vigor a partir del día 1 de julio. Pero no corras tanto, ya que es necesario aclarar algunos matices, puesto que no será un elemento inmediatamente sustitutorio de los triángulos, al menos no hasta 2026.

Así lo ha comunicado la propia Dirección General de Tráfico, quien ha decidido llevar a cabo un asentamiento más bien paulatino de la luz V-16. Y es que, como hemos dicho, el dispositivo no será obligatorio en nuestro coche hasta el año 2026, pero sí que podemos hacer uso de este en lugar de los triángulos a partir del 1 de julio de este mismo año.

Sí, a partir del 1 de julio se podrá utilizar en sustitución de los triángulos, pero no será obligatoria. Esto quiere decir que, si ya has adquirido la luz V-16 o estas pensando hacerlo, puedes usarla de manera legal sin la necesidad de llevar los triángulos de emergencia a bordo, que puede ser aconsejable en caso de que estos consuman un considerable espacio del maletero aunque no recomendable, ya que nos serán necesarios en caso de que la luz falle.

Entonces, ¿qué es lo que realmente entra en vigor? Os estaréis preguntando. Lo que ha decretado la DGT es que el uso de la V-16 será legal y, por ende, será posible llevarla con nosotros en el coche incluso sin los triángulos tal y como hemos mencionado aunque no recomendado. Sin embargo, esta legalización tiene truco, puesto que la luz que adquieras hoy en día se quedará obsoleta a partir del 1 de enero de 2026.

De ahí en adelante la luz de emergencia sí será de carácter obligatorio, pero para cumplir con las exigencias que impondrá esta ley tendremos que adquirir un modelo con unas características específicas. Y es que aquellas que por ley debamos llevar en el coche tendrán que contar con un dispositivo de baliza GPS para poder comunicar nuestra posición a la “nube” de la DGT en caso de sufrir un accidente.

Sin lugar a dudas, este contexto no termina de disipar las dudas e incertidumbre acerca de este dispositivo a priori tan sencillo pero que tantos quebraderos de cabeza está generando a causa del marco legislativo con el que se están asentando. Sea como fuere, parece que la V-16 ya empieza a ver la luz al final del túnel, y tan solo será cuestión de tiempo que su uso sea óptimo.