Nuevos hábitos para un consumo más sostenible

De un tiempo aquí, los consumidores han tomado conciencia sobre el impacto que generan sus compras; y estas tendencias y hábitos se han visto todavía más acentuados después de un año de pandemia.

Esta sensibilización de la población hacia el consumo se traduce en tres grandes tendencias según ha publicado Kantar en uno de sus últimos estudios. En primer lugar, se ha producido un rechazo al modelo low cost, el cual viene acompañado de la segunda tendencia, un incremento en el consumo responsable, así como en el consumo de productos y comercios de proximidad. Por último, destaca la presencia estable de las compras en línea.

Estas tendencias y nuevos hábitos de consumo nos muestran que el consumidor antes de hacer una compra no solo valora el producto, sino también tiene en cuenta su origen, como ha sido fabricado o qué es el impacto que tiene sobre el medio ambiente su producción.

Esto demuestra que en la toma de decisiones porque hace al consumo, gran parte de la ciudadanía ha adoptado una mirada más crítica, que tiene como objetivo conseguir un entorno más digno para todos, en la hora que pretende reducir el máximo posible nuestro impacto en el planeta. Y estas actitudes son las que generan un consumo responsable, basado en dos ideas muy claras: consumir menos y que cuando se haga sea lo más sostenible y solidario posible.

A pesar de la mejora, el estudio de Kantar continúa reflejando una brecha entre las intenciones de los consumidores y sus comportamientos reales. Por ejemplo, un 56% han reconocido que, a pesar de mostrarse preocupados por la contaminación del mar, en más de una ocasión compran productos cubiertos de un plástico innecesario.

Es por lo tanto trabajo de todos evitar el exceso de plástico, comprar productos testados en animales o utilizar envases desechables, y adoptar hábitos como llevar bolsa propia de la compra, reciclar todo el posible, reducir gastos de energía y agua, comprar menos ropa o utilizar métodos de transporte más ecológicos.