¿Qué significarán las nuevas etiquetas energéticas de los electrodomésticos?

La sensación de ir a una tienda de ropa, ver que han cambiado la guía de tallas y no saber qué corresponde a lo que buscaba también la experimentarán los compradores que vayan en busca de un electrodoméstico. Las etiquetas energéticas de lavadoras, secadoras, frigoríficos, lámparas, pantallas o televisiones irán mutando hacia una nueva simbología en la que desaparecerá el signo más (A+++) y solo se mantendrán las letras. El método de cálculo para asignar estas identificaciones también cambiará, por lo que no habrá una correspondencia directa entre las etiquetas antiguas y las nuevas.

El nuevo proyecto

La mejora continua de la eficiencia de los electrodomésticos ha dejado anticuadas las clases energéticas previstas en 2010 por lo que es necesario ajustarlas para que la información vuelva a ser realmente útil. Así es como surge el proyecto europeo Belt (Boost Energy Label Take Up), cuyo objetivo es ayudar a los consumidores para que sigan eligiendo productos de mejor rendimiento, y por el otro, a los fabricantes para que investiguen y pongan en el mercado electrodomésticos más eficientes.

Qué significará el etiquetado

El nuevo modelo de etiquetas solo mantendrá la identificación mediante letras, de la A (más eficaz) a la G (menos eficaz), ya que se ha comprobado que el etiquetado A +, A ++ y A +++ motivaba menos la compra de aparatos eficientes. El cambio en el método de cálculo también implica que el etiquetado antiguo no se corresponda con el etiquetado nuevo.

El principal cambio que supone este cambio de escala es que los electrodomésticos más eficientes que antes pertenecían a la clase A+++, quedarán asignados a la clase B, de esta manera se genera un espacio de mejora a la eficiencia energética de los nuevos productos, ya que inicialmente la clase A, la más eficiente, quedará desierta inicialmente. Para fomentar esta mejora de la eficiencia, también está previsto que se revise el sistema de etiquetado cuando el 30% de los productos en el mercado reciban la máxima clasificación (A) o cuando el 50% esté en las franjas A y B.

Adicionalmente al consumo energético, las etiquetas incluirán información útil para los consumidores como puede ser la capacidad en determinados electrodomésticos (en kg, nº de cubiertos, etc.), el consumo de agua o el ruido. Se espera que las nuevas etiquetas sean más claras para el consumidor y motiven la adquisición de productos más eficientes.

Cuándo se producirá el cambio

El calendario establecido es el siguiente, aunque es posible que la crisis del Covid-19 retrase la implementación de las nuevas etiquetas

Octubre 2019: los fabricantes han tenido que formar a sus empleados de ventas.

Noviembre 2020: los fabricantes deberán incluir ambas etiquetas en los productos, sin embargo, la nueva no se expondrá al público en las tiendas.

Marzo 2021: las nuevas etiquetas para lavavajillas, lavadoras, lavadoras secadoras y frigoríficos deben ser visibles en las tiendas. Los minoristas deberán hacer el cambio en dos semanas.

Septiembre de 2021: deberán mostrarse las nuevas etiquetas de lámparas y bombillas.

Enero de 2022: se incorporarán las nuevas etiquetas para aires acondicionados y secadoras.