Seguridad de las piscinas portátiles en las terrazas

Antes de adquirir y montar una piscina portátil hay que asesorarse. Las piscinas hinchables no traen advertencias sobre la resistencia de la estructura del piso y sus etiquetas solo informan de su capacidad. Se puede preguntar al vendedor si cierto ático o terraza aguantará el peso una vez llena la piscina, pero lo habitual es que lo desconozca. ¿Qué se puede hacer entonces?

Una buena solución es llamar a un aparejador o arquitecto, alguien con conocimientos específicos, para que vea el lugar exacto donde se quiere colocar y determine si es posible o no.

Para quedarse más tranquilos, se podría consultar la memoria de estructura de la casa -que debe tener la constructora-, pues en ella aparecen datos importantes, como cuánto peso soporta el forjado. En líneas generales, la media de carga que aguanta la estructura de la vivienda suele estar en 350 kilos por metro cuadrado.

Si la piscina es poco profunda, no hay peligro de hundimiento. Porque, más que la superficie que ocupe la piscina, hay que tener en cuenta su altura. De ella dependerán los litros que hay sobre cada metro cuadrado.

Un litro de agua pesa un kilo. Si la piscina se llena hasta 30 centímetros, ya llegaría a 300 kilos por metro cuadrado, a los que se añaden el peso de la piscina y el de la gente que se baña… Por eso, con 40 centímetros de agua ya se está superando el límite, y si se llenan unos 50-60 centímetros, se llegaría a 500-600 kilos de peso, sobrepasando en mucho la carga media que aguanta la casa.

La legislación en España no indica nada específico sobre el uso de las piscinas portátiles, ni dónde y cómo colocarlas en terrazas o balcones. Lo que sí señala es que cada metro cuadrado forjado de una vivienda debe ser capaz de soportar la presión de 200 kilos, más que suficiente para muebles y personas. En este sentido, es muy frecuente que los arquitectos e ingenieros apliquen márgenes de seguridad para dar mayor firmeza a las construcciones y dotan a los suelos de unas resistencias de unos 350 kilogramos por metro cuadrado.

Asimismo, no se debe olvidar que las piscinas portátiles, como se indica en sus instrucciones, no son juguetes. Y si se utilizan, siempre debe ser bajo la supervisión de un adulto.